Apuntes para una historia

La condición de país generador de materias primas al servicio del desarrollo de los países ricos es una constante en la historia boliviana y a éste queda reducido su papel en la escena mundial. Existe un hecho ampliamente difundido, aunque no hay seguridad sobre su veracidad, que ilustra ese nimio papel internacional de Bolivia. Se cuente que en época del presidente Mariano Melgarejo, avanzada la mitad del siglo XIX, éste obligó al embajador inglés a tomar un cántaro lleno de chocolateal haber despreciado un vaso de chicha, bebida tradicional boliviana. Además el embajador fue paseado en burro, sentado al revés, por las calles principales de la Paz y, posteriormente, devuelto a Inglaterra. La historia cuenta que la reina Victoria, enfurecida, pidió un mapa de América del Sur, trazó con tiza una cruz sobre Bolivia y sentenció: “Bolivia no existe”. Efectivamente se puede entender que para el mundo Bolivia nunca ha existido como nación, sino simplemente como un territorio proveedor de materias primas (plata, estaño, petróleo, gas…) al servicio del desarrollo de los países del norte rico e industrializado. (P.33)

 Las mujeres alcanzan así [con la revolución de 1952] sus derechos politicos y reconocimiento ciudadano, tras su destacada aportación al proceso, aunque esto no supondrá su acceso en igualdad de condiciones con los hombres a las estructuras del Estado o de los sindicatos y partidos politicos. Respeto a los indígenas, hasta esta época, ni tan siquiera habían tenido permitido el caminar por las escasas aceras de la capital del país y tenían igualmente prohibido entrar en la plaza Murillo, donde se ubica el palacio presidencial, el congreso nacional y la catedral. (P.42)

 […] A esta descripción habría que añadir las condiciones de vida de las mujeres, reducida a su labor reproductora de nuevos brazos para las minas e invisibles incluso en la incipiente organización minera, aunque en los años posteriores, cuando la represión se endurezca, ellas jugarán un papel determinante en los movimientos de protesta mediante huelgas de hambre y marchas que irán poniendo las bases para derribar a la dictadura military en los años finales de la década de los setenta. (P.50)

Extractos de Bolivia. La construcción de un país indígena de Jesus González Pazos. Barcelona: Icaria Antrazyt, 2007.

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